Escuchando un poco de jazz esta mañana hemos encontrado nuestra primera queja:
¿dónde paran los antros en esta ciudad?
Si bien no hace falta exagerar y ser literal en cuanto a lo de "antro" sí que se echa de menos alguna cafetería desaliñada, con estanterías viejas, llenas de libros viejos, o bares con jazz de fondo y la luz alumbrando únicamente la mesa.
Algo así como un Ubik o un Jimmi Glass.
Igual simplemente no hemos pasado todavía por la calle adecuada, pero lo visto hasta ahora son sólo exquisitos salones de té y cafeterías llenas de estudiantes pegados a un portátil.
Temo que la idea de "antro cultural" aquí sea una utopía, estamos rodeados de ingenieros.
"estamos rodeados de ingenieros." ... Questa frase mi fa paura :-(
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